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EL TENIS EN EL VERANO
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El tenis
es uno de los ejercicios más recomendables desde el punto de vista
de la salud porque mejora la resistencia física y potencia la
velocidad junto con la fuerza, siempre que se practique con
prudencia y debida preparación.
La proximidad del verano y de las
vacaciones, llevan a la práctica del tenis. Desde el punto de vista
de la Medicina Deportiva, se trata de uno de los ejercicios más
recomendables debido a que mejora la resistencia física, pero, a la
vez, potencia las cualidades más explosivas como la fuerza o la
velocidad. |
Precisamente, este equilibrio entre
resistencia y velocidad ha sido confirmado por un estudio del doctor
Terry L. Nicola, de 1996, que ofrece como conclusión que el corazón de
un tenista de nivel medio trabaja a un promedio del 65% de su frecuencia
cardiaca máxima durante un partido de individuales (en el de dobles rara
vez se supera el 40%). El investigador estadounidense sitúa por encima
de 300 el número total de “sprints “ que debe efectuar un jugador en un
partido.
Los datos del estudio del doctor Nicola
vienen a completar los ofrecidos por otro trabajo, llevado a cabo por la
Universidad de Illinois. En él se investigaron los efectos de la
práctica del tenis sobre el aparato cardiovascular desde otro punto de
vista. El ensayo incluyó a un total de 28 jugadores y, a modo de
conclusión, el doctor Misner (jefe del equipo investigador) resaltó la
importancia de que el tenista de más de 40 años -aunque el consejo debe
extenderse a cualquier practicante- efectúe un calentamiento progresivo
de unos 20 minutos antes de jugar un partido. Se aconsejaba además
extremar la prudencia cuando la temperatura exterior supera los 30
grados: en este caso es fundamental aumentar los periodos de descanso e
ingerir líquidos antes, y durante la práctica cada 10 ó 15 minutos, no
esperando a que el cuerpo lo pida. Hidratarse es fundamental y
significa Agua, no gaseosas o bebidas dulces.
Si uno no ha practicado deporte durante el
año, lo ideal es que antes de hacerlo realice caminatas fijándose
pequeñas metas. Caminar 20 minutos, luego 30, la próxima semana 50.
Estando en la costa argentina lo ideal es hacerlo, cerca de un bosque
como el Vivero en Miramar, centro energético por excelencia, o en Mar
del Plata por el bosque Peralta Ramos. Aprovechemos a respirar hondo a
inhalar y sentir cómo ingresa el aire “mágico de pinos y mar”, esto nos
renueva, nos limpia y predispone a mejorar nuestra condición
físicomental.
En lo que se refiere a la aparición de
lesiones, el tenis no figura entre los deportes más traumáticos y menos
si se realiza sobre la superficie más blanda, la que abunda en
Sudamérica, el tradicional polvo de ladrillo o arcilla.
Sin embargo el Abierto de Australia de
1999, que se juega en una superficie “dura” y rápida (Rebound Ace) ha
tenido bajas alarmantes, Sampras Nº 1 del mundo, no acudió alegando
agotamiento, Ríos (2º) anunció sobre la hora su retiro por serios
problemas lumbares, el español Alex Corretja (3º) sólo pasó la primera
rueda y cayó ante un opaco rival, dado su maratónico esfuerzo de
seguidilla de triunfos desde fines del 98. El australiano y favorito
Patrick Rafter (4º) fue eliminado rápidamente, admitiendo no estar en
plenitud, Petr Korda, defensor del título, casi debió abandonar en su
primer encuentro que ganó, perdiendo más tarde por molestias en su
tobillo. Carlos Moyá (5º) también sucumbió en el debut por problemas en
su hombro.
Un año después en el 2000 Rafter no pudo
llegar a participar de Australia, el torneo que más desea ganar, Moyá
también aquejado no se presentó y Pete Sampras luego de perder en 5 sets
la semifinal con el luego campeón Agassi, declaró una lesión en su
espalda que le impidió participar en Copa Davis y estar alejado más de
un mes de las pistas.
Todo ello se debe no al tenis en sí, sino a
que las superficies duras no absorben tanto los impactos que provocan
los saltos, los giros bruscos de cintura y las carreras y contramarchas
provocadas por tiros al contrapié.
Quien absorbe todo ello es el propio cuerpo
(algo similar pasó en Argentina años atrás con la moda del Pádel que
ganó adictos y terribles cifras de serias lesiones ocasionadas por los
pésimos materiales empleados en la construcción de las canchas), con los
consiguientes problemas que ocasiona. A esto debe sumarse que el jugador
no puede resbalar o patinar sobre el suelo como lo hace en el polvo,
sino que debe frenar bruscamente, y no tiene tanto tiempo ante la
pelota ya que ella no se hunde sino se acelera aún más aumentando su
velocidad. Esto hace que los partidos duren menos que otrora pero que se
exijan más los cuerpos y acorte la vida deportiva del tenista. Los
nuevos compuestos aplicados a las raquetas, como el grafito, el kevlar,
la fibra de vidrio, el titanio y el hipercarbono (aplicados también a
la industria aerospacial), hacen que se le pueda pegar a una bola en un
servicio a más de 220 Km p.h.. Actualmente quien antes de los treinta
años no ha logrado su objetivo se retira; en 1972, el gran Ken Rosewal
ganaba el Abierto de Australia a los 37 años.
En cualquier caso, sí es importante
realizar un calentamiento completo antes de un partido que incluya un
estiramiento de los músculos seguramente contraídos por la inactividad,
y comenzar de forma suave en los primeros golpes, ya que las principales
fuentes de problemas en un tenista son la articulación del codo y los
movimientos bruscos sin conservar la técnica adecuada. La famosa
patología conocida como “codo del tenista “ (el argentino Guillermo
Vilas lo sufrió y actualmente Marcelo Ríos tuvo problemas), hace
referencia a un conjunto de diferentes síndromes dolorosos que con la
ayuda de un profesional pueden ser tratados con éxito.
Siempre aconsejamos a nuestros alumnos que
comiencen a moverse cerca de la red, con voleas cortas, como si
estuvieran “paleteando en la playa” y a medida que los músculos toman
temperatura irse alejando hacia el fondo para realizar los movimientos
completos.
El peloteo previo a un partido que uno
suele ver con los dos tenistas en el fondo durante unos pocos minutos no
es el ideal ya que ellos han estado antes de salir en canchas auxiliares
calentando y estirando cerca de 20 minutos.
Uno de los principales errores de los que
practican tenis como actividad deportiva en su tiempo libre está en el
descuido de la preparación física global. Muchos confían sólo en la
técnica, en mejorar los golpes, y olvidan que en el tenis
–especialmente en la segunda mitad de un partido- es fundamental la
resistencia. “Tener fondo”, “resto”, es, en ocasiones, tan importante
como disponer de un buen servicio.
Lo cierto es que el juego de piernas, tan
importante para ser capaz de llegar a tiempo a una bola difícil, está
directamente relacionado con la resistencia aeróbica del jugador. Si se
dispone de una adecuada condición física, el juego de piernas será
suficiente para devolver golpes complicados. De lo contrario, estaremos
ante un jugador que arruina sus posibilidades por falta de físico, a
pesar de poseer buenos golpes. Para mejorar el fondo físico, como en
otros deportes, se recomienda trotar, correr.
Pero "correr", no significa salir a
hacerlo durante una hora y transpirar, excesivamente abrigado, o llevar
pequeñas pesas torturantes, o tratar de emular a atletas olímpicos en
pleno verano cuando no se lo ha hecho durante todo el año.
El “trote continuo” es decir, correr a un
ritmo suave, mejora progresivamente la capacidad del aparato
cardiorrespiratorio. Es suficiente con correr dos o tres días a la
semana durante unos 20 minutos para alcanzar una forma física que
permita resistir adecuadamente un partido de dos horas. Al igual que
hacen los atletas especializados en carreras de mediofondo, es
preferible hacer más kilómetros, y a un ritmo más suave, y disminuir el
kilometraje y aumentar la intensidad cuando ya se disputan partidos.
Así, se mejora la potencia muscular sobre una buena base aeróbica ya
asentada, sin cometer excesos ni físicos, ni alimentarios.
Aristóteles,
el máximo filósofo griego (350 A.C.) en su
Teoría de la Virtud (Etica a
Nicómaco) bien nos señala: “la violencia desmedida de los
ejercicios o la falta de ejercicios destruyen igualmente la fuerza. Lo
mismo sucede con respecto al comer y al beber: los alimentos en grande o
en pequeña cantidad destruyen la salud; mientras que por el contrario,
tomados en debida proporción la dan, la sostienen y la aumentan..."
Por último recordemos que si uno mejora su
parte física a través del deporte, está mejorando su mente que también
es importante a la hora de jugar, que de eso se trata, jugar con amigos
con los chicos, en familia, mientras se disfruta del verano. Si nunca
practicamos tenis, hagamos el intento, no importa, buenos son los
cambios, que ya lo dijo otro gran griego, Eurípides: “el cambio es
siempre lo que más agrada”.
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